Moverse mejor es una decisión de diseño.
No se trata solo de mostrar rutas o frecuencias. Se trata de demostrar que otra forma de moverse por una ciudad es posible y que Barcelona ya lo está haciendo. Ese fue el punto de partida para diseñar este stand: un espacio que argumenta, no que decora.
Abierto, sin barreras. Con zonas que invitan a detenerse y otras que llevan de un punto al siguiente, como la propia ciudad. Los elementos aéreos marcan territorio en la feria. La gráfica y la luz hacen el resto.
Al final del recorrido, el visitante no solo ha recibido información sobre movilidad urbana: ha experimentado sus principios.